El canto de las piedras

En 2017, el Consejo de Estado del Tesino decidió trasladar el Museo Cantonal de Historia Natural desde su ubicación actual en Lugano al antiguo convento de Santa Catalina de Locarno. El concurso convocado a continuación pretendía garantizar una integración armoniosa del nuevo museo en el valioso y protegido contexto del conjunto. Según el jurado, el proyecto con el poético título «IL CANTO DELLE PIETRE» fue el que mejor lo consiguió: «En su conjunto, el proyecto es una intervención inteligente y elegante que aprovecha plenamente el potencial del lugar y respeta sus particularidades y sus extraordinarias cualidades». Al equipo encabezado por BUZZI studio d’architettura y :mlzd Architekten, del que formaba parte el equipo de ingeniería estructural de Lüchinger+Meyer, se le otorgó el 1.er puesto.
La novela «Les pierres sauvages», de Fernand Pouillon, dio nombre al proyecto y determinó expresamente la idea del diseño. En esta novela en forma de diario, el arquitecto y urbanista francés de extraordinaria biografía relata la construcción de la abadía cisterciense de Le Thoronet. El silencio, la sencillez monástica y el «canto de las piedras» marcan el carácter del nuevo edificio. Su expresión sobria y discreta subraya tanto el pasado como el presente: si, por un lado, remite explícitamente a «lo antiguo», por otro reafirma su propio tiempo.

La flexibilidad de planta buscada en las salas de exposición y el auditorio determinó la concepción básica y el diseño constructivo de la estructura portante. Integrando el muro perimetral existente de mampostería de piedra natural, una estructura de hormigón reciclado que se extiende desde el segundo sótano hasta la planta baja forma el nuevo zócalo del edificio principal. El forjado sobre el vestíbulo de entrada se ejecutará como forjado nervado visto, con luces de aprox. 14,7 m. Para la primera planta, concebida a modo de linterna, se propone una estructura ligera. Las cargas verticales del forjado, formado por paneles de madera contralaminada y vigas de acero, se transmiten a los pilares de acero dispuestos a lo largo del acristalamiento o bien a paneles verticales de madera contralaminada (CLT) en las fachadas opacas. También la marquesina que delimita el patio exterior del edificio consiste en una ligera estructura de pórticos de perfiles de acero que soporta elementos de protección solar de chapa perforada.
La excavación necesaria para construir los dos sótanos del nuevo edificio se realizará mediante entibación vertical y recalce de los muros existentes en los límites sur y oeste de la parcela.
El jurado considera adecuada la ingeniería estructural: «Las decisiones estructurales están en consonancia con el diseño arquitectónico y pueden llevarse a cabo sin mayores dificultades».

(Visualizaciones: Onirism, Milano)