Remodelación de los accesos del aeropuerto de Zúrich

Promotor Flughafen Zürich AG, Zürich-Flughafen
Arquitectura Burckhardt+Partner Architekten Generalplaner, Zürich
Proyecto 2011-2014
Ejecución 2014-2016
Presupuesto de obra 44 millones de francos suizos
Servicios Estructura y fachada de la cubierta:
Concurso
Proyecto
Licitación
Ejecución (incl. dirección de obra)
Fotografías Ralph Bensberg
Beat Bühler
Ingeniería colaboradora dsp Ingenieure & Planer, Greifensee
Temas Construcción en aceroFachadas y estructuras ligerasInfraestructuras

La remodelación de los accesos del aeropuerto de Zúrich incluyó, además de la reorganización del tráfico, sobre todo una cubierta sobre el nivel de salidas a lo largo de ambas terminales. La cubierta, de 350 m de longitud y con su llamativo voladizo, constituye el elemento de diseño central y una seña de identidad fácilmente reconocible que marca la entrada a los nuevos accesos. Además de su compleja geometría, la singularidad de la obra reside en que se apoya sobre las estructuras existentes de un edificio terminal y de un puente, lo que supuso un gran reto para el equipo de proyecto en cuanto a la transmisión de cargas y la evacuación de aguas.

La estructura de la cubierta se ha concebido como una estructura de acero clásica. 34 pórticos de acero, formados por vigas armadas soldadas como dinteles y perfiles tubulares como pilares, salvan las superficies de tráfico en sentido transversal a la calzada. Vigas longitudinales con uniones rígidas conectan entre sí los pórticos en los ejes de pilares. Además de los pórticos, arriostramientos en cruz rigidizan los elementos portantes. Dos estructuras especiales triangulares en voladizo marcan los extremos de la cubierta. La retícula de pilares de los vanos tipo se ajusta a los ejes de los elementos portantes existentes que la sustentan, con lo que se evitaron en gran medida las medidas de refuerzo.

El diseño de los apoyos de los pilares, como punto de unión entre la estructura de hormigón existente y la nueva cubierta, planteó retos especiales a los proyectistas. El anclaje de la cubierta no debía dañar las armaduras ni el pretensado de las estructuras de hormigón, dispuestos con poca separación. Además, había que tener en cuenta los pasos de las conducciones de aguas pluviales de la calzada y de las instalaciones eléctricas. La articulación de los apoyos de los pilares fue una medida decisiva para minimizar los momentos en las bases de los pilares.

En el revestimiento de la cubierta, la atención se centró en la cara inferior y en el borde en punta, los dos elementos que definen el carácter de la cubierta. En consecuencia, la cara superior se ejecutó con chapa grecada convencional. La cara inferior, en cambio, es percibida por el público en grandes superficies. Debido a las grandes dimensiones y a los ángulos de visión rasantes, se dio gran importancia a la planeidad de la superficie, lo que se logró con paneles de aluminio con núcleo de nido de abeja de 20 mm de espesor. El borde en punta, que destaca especialmente en los extremos, recorre toda la longitud de la cubierta como una línea horizontal. Geométricamente, la curva resulta especialmente exigente. En este punto, la cubierta se adapta al trazado de la carretera siguiendo una curva horizontal y un cambio de cota vertical. Esta transformación provoca el alabeo de la cara inferior de la cubierta, mientras que la punta se curva y se tuerce. Solo un proyecto absolutamente riguroso y una fabricación y un montaje sin concesiones garantizan transiciones y juntas sin quiebros ni desfases.