… es algo que todo niño descubre al aprender el abecedario durante las primeras semanas de colegio. Este año, el alumnado de la escuela primaria Wasgenring de Basilea comprobará que, a veces, la B va antes que la A. Y es que acaba de entrar en servicio la ampliación del edificio B, una nueva construcción destinada a las clases de trabajos manuales, a la que seguirá en verano el edificio A, con salón de actos, servicio de atención extraescolar, aulas y espacios especiales.
El complejo escolar existente, catalogado como patrimonio protegido y construido en los años cincuenta y sesenta (una obra temprana de Fritz Haller), figura entre los edificios más destacados de la modernidad de posguerra. Concebido al estilo de las escuelas al aire libre, está formado por pabellones de dos plantas unidos entre sí por galerías exteriores en un entorno ajardinado a modo de parque.
Richter Tobler Architekten completan el conjunto con el edificio A, de cinco plantas, y el edificio de talleres B, de dos plantas. Para ello cuentan con el apoyo del equipo de ingeniería estructural de Lüchinger+Meyer, que acompaña el proyecto desde el concurso. La ejecución de la propuesta «the same but different» sufrió entretanto una interrupción. Como el número de alumnos había aumentado en ese tiempo, en 2016 fue necesario adaptar el proyecto a las nuevas necesidades. También se ha previsto una posible demanda adicional de espacio en el futuro: el proyecto del edificio contempla la opción de una posterior remonta de una planta más.
En la elección de los materiales de ambos edificios de nueva planta se aplican los criterios de Minergie Eco.
(Fotografías: Roman Weyeneth)