La Psychiatrische Universitätsklinik Zürich (PUK) gestiona en Rheinau la Klinik für Forensische Psychiatrie (KFP), que cuenta con competencias e infraestructuras únicas en toda Suiza. Integrada en la docencia y la investigación, la clínica ofrece instalaciones para la atención psiquiátrica ambulatoria y hospitalaria de personas que han cometido delitos.
El desarrollo del recinto de la clínica, con nuevas plazas de tratamiento hospitalario e instalaciones para deporte, terapia ocupacional y terapias especializadas, fue objeto de un concurso de proyectos que ganó el equipo de Galli Rudolf Achitekten. Lüchinger+Meyer se encargó de la ingeniería estructural de la propuesta.
El proyecto ganador plantea una tipología simétrica en torno a un patio que dialoga con acierto con el conjunto existente, declarado patrimonio protegido, del arquitecto cantonal Hermann Fietz. Las habitaciones de los pacientes se orientan deliberadamente hacia el exterior y ofrecen a los internos vistas abiertas al paisaje circundante del Weinland zuriqués. La clara organización del proyecto, con la destacada entrada al norte, el patio ajardinado y el gimnasio con pista deportiva en la cubierta, facilita la orientación. Las circulaciones y la elección de materiales responden a los requisitos de seguridad propios de la «edificación sanitaria en el ámbito penitenciario».
El concepto estructural propuesto destaca por una transmisión de cargas sencilla, la flexibilidad de uso y el empleo de hormigón reciclado. La estructura de hormigón contribuye a articular la organización espacial, y las generosas luces garantizan una amplia flexibilidad de uso. Las losas planas del edificio, de un máximo de tres plantas, salvan luces de hasta 8 m y se apoyan en las fachadas portantes, en los pilares del patio y en los muros que rodean los respectivos núcleos. Los pilares y gran parte de los muros pantalla portantes de fachada se suministran prefabricados. También en la estructura portante del pabellón deportivo, con luces de unos 17 m, se recurre a la prefabricación. Vigas de hormigón de 65 cm de canto, junto con la losa de hormigón superior de 15 cm de espesor, alcanzan un canto estructural de unos 80 cm. Como encofrado se emplean placas prefabricadas de hormigón de 5 cm de espesor, que quedan embebidas en la capa de compresión. Todos los muros y forjados de hormigón se ejecutan con hormigón reciclado y cemento con bajas emisiones de CO2.
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