Viaje de aniversario 25+2

La pandemia nos obligó a romper con nuestra máxima de siempre, según la cual las fiestas hay que celebrarlas cuando tocan. Pero, por supuesto, no quisimos renunciar a celebrar como se merece, aunque con retraso, el 25.º aniversario de nuestra oficina. Tras unos años de COVID con muy pocos encuentros, un viaje de aniversario de dos días debía ofrecer a todo el equipo mucho espacio y tiempo para el intercambio personal y para un alegre reencuentro lejos de la rutina diaria, con el fin de invocar el tan citado espíritu de equipo.
En la estación de Altdorf, primera parada de nuestro recorrido, confluyó el grupo de viaje procedente de Zúrich, Lucerna y Lausana. No elegimos este punto de partida para nuestro circuito por casualidad: hace muy poco se puso en servicio aquí el nuevo edificio de la estación y sede central del UKB Altdorf. Un proyecto modelo de Lüchinger+Meyer: éxito en concurso, estructuras y envolventes exigentes, colaboración entre oficinas, y la ingeniería estructural y la de fachadas trabajando codo con codo. Con mucho gusto comprobamos, tanto en el interior como en el exterior, la lograda ejecución del edificio, cuidada hasta el último detalle. Stefan Herrmann, jefe de proyecto de Buchner Bründler Architekten, nos proporcionó con su ponencia introductoria la base teórica necesaria. Previamente, el fundador de la oficina, Daniel Meyer, repasó en su presentación inaugural, repleta de proyectos y anécdotas, los 25+2 años de Lüchinger+Meyer, desde sus inicios hasta la actualidad.
A continuación, en el puerto de Flüelen nos esperaba el MS Dragon. En barco de fiesta hacia el atardecer… o casi. Con un tiempo veraniego espléndido, que hacía resplandecer el agua de un azul turquesa, pusimos rumbo trazando un amplio arco por el lago de los Cuatro Cantones. El barco soltó amarras, la DJane Monica Babilon empezó a pinchar, nuestra imponente tarta de cumpleaños nos endulzó la travesía y nuestras ganas de fiesta crecían milla a milla…

En su discurso en el puerto de Stansstad, también Paul Lüchinger calificó, echando la vista atrás, la decisión de fundar la oficina junto a Daniel como una «buena idea», tanto para él como para todo el equipo que, bajo el techo de Lüchinger+Meyer, se compromete con la cultura constructiva.
Después subimos a las alturas, hasta el pintoresco Hotel und Naturressort Handeck, al pie del puerto del Grimsel. Allí encontramos un encantador alojamiento para pasar la noche y disfrutamos de una cena de gala con un menú sorpresa que puso el merecido broche final a la primera parte del viaje de aniversario.

El programa del segundo día estuvo marcado por dos visitas técnicas que, a quienes nos dedicamos a proyectar edificios, nos abrieron impresionantes perspectivas más allá de nuestro ámbito profesional. En el puerto del Grimsel contemplamos asombrados las obras de la nueva presa de Spitallamm. Conocimos los particulares retos climáticos y constructivos que plantea la construcción de una presa en este lugar, así como la importancia de la energía hidráulica para la seguridad de suministro del país.
A continuación, en el Hotel Bären Guttannen nos esperaban un generoso almuerzo y dos especialistas, el geomorfólogo Markus Zimmermann y Damian Stoffel, responsable del área de protección contra crecidas del Departamento de Obras Públicas del cantón de Berna, que nos ilustraron los efectos locales del cambio climático con el ejemplo de los flujos de derrubios del Spreitgraben. Sus documentadas explicaciones acompañaron nuestra pequeña caminata valle abajo, junto a los enormes canchales que transformaron tan profundamente el paisaje. Un fuerte aguacero nos sorprendió por el camino y, muy a propósito del tema, nos permitió intuir por un momento la fuerza que puede llegar a desarrollar el agua en la montaña.

¡Muchas gracias a todas las personas que organizaron, a los ponentes y a los responsables del evento por la preparación y realización de nuestro inolvidable viaje de aniversario!