La grulla, que en la mitología griega era considerada el «ave de la suerte», ha desplegado su efecto en el Zúrich actual: la propuesta homónima KRANICH de BS+EMI Architektenpartner, Hoffmann & Müller Landschaftsarchitektur y Lüchinger+Meyer ha obtenido el 1.er puesto en el concurso para el conjunto residencial Neuwiesen en Zúrich-Schwamendingen. Nos alegra mucho la elogiosa conclusión del jurado: «Con decisiones conceptuales convincentes y su aplicación coherente, el equipo autor logra establecer un impresionante cosmos residencial, cuyas cualidades nacen de la historia de la ciudad jardín, de la influencia del Ueberlandpark y de una capacidad creativa propia y convincente.»
La particularidad del encargo residía en la ubicación del conjunto residencial junto a la nueva cubrición de la autopista, de 950 m de longitud, y al Ueberlandpark que se está creando sobre ella y que se conectará de múltiples formas con los barrios colindantes. (En el futuro, el túnel, con las nuevas hileras de edificios dispuestas perpendicularmente a ambos lados, parecerá un ciempiés a gran escala.) El conjunto de la Baugenossenschaft Glattal Zürich (BGZ) se sitúa en el centro del complejo y desempeñará un papel clave en el futuro desarrollo del barrio. Está previsto que las cerca de 150 viviendas, con tipologías contemporáneas muy diversas, un jardín de infancia doble y un espacio comunitario estén terminados en otoño de 2026.
La propuesta se define esencialmente por volúmenes agrupados por parejas, configurados de forma diferenciada según los distintos usos y que generan atractivos espacios de patio. Balcones colgados, elementos de escalera, galerías exteriores y pasarelas confieren al conjunto un carácter identitario y fomentan el diálogo con el parque vecino.
El concepto estructural propuesto es sencillo, claro y funcional; las luces elegidas favorecen una gran flexibilidad de uso. Para los cuatro nuevos edificios, cada uno con una organización lineal en tres crujías, se proponen sencillas estructuras porticadas íntegramente de madera con transmisión directa de cargas. Cuatro vigas principales de madera laminada encolada, dispuestas en sentido longitudinal, funcionan como vigas Gerber y alcanzan una luz máxima de 4,6 m. Los forjados transversales (luces de 4,3 m / 2,60 m / 4,3 m) son sencillos forjados de vigas de madera, formados por vigas de madera maciza y tableros de tres capas. Pilares de madera laminada encolada completan la estructura de madera. La estabilización frente a las acciones horizontales no se resuelve de la forma clásica mediante los núcleos de comunicación, sino mediante elementos de muro en forma de H dispuestos de manera regular. Los sótanos se construyen en hormigón reciclado con el probado sistema de estructuras de hormigón y fábrica. El volumen situado sobre el túnel de tranvía existente se apea mediante una estructura de hormigón pretensado de 17 m de luz. La retícula elegida, la materialidad propuesta y el alto grado de prefabricación dan como resultado una estructura portante económica. Además, gracias al uso de madera en combinación con hormigón reciclado y a la gran flexibilidad de uso, contribuye de manera significativa a la sostenibilidad.
«Con una estructura porticada de madera de una sencillez cautivadora, el equipo autor propone un sistema constructivo que caracteriza de forma específica e inherente al proyecto tanto las viviendas en planta con galería exterior como los dúplex de tipo adosado, y que crea una habitabilidad convincente», valoró el jurado.
Todas las propuestas del concurso pueden verse en una exposición pública en el Hallenbad Oerlikon.
(Visualizaciones: ZUEND IMAGES)