Un concurso ganado pone el broche de oro a un año de éxitos para la oficina y anticipa a la vez, de forma ejemplar, los encargos que nos esperan en 2021. Junto con Moos Giuliani Herrmann Architekten, el equipo de ingeniería estructural de Lüchinger+Meyer ha logrado imponerse en el procedimiento de selección de equipos para la rehabilitación del Stadthaus de Wetzikon.
El Stadthaus de Wetzikon, edificio protegido, se construyó entre 1980 y 1983 según el proyecto de Willi Egli. El arquitecto creó un edificio de gran calidad formal y funcional: una obra que envejece bien y que, casi cuarenta años después, sigue ofreciendo una elevada aptitud para el uso. Su estructura, su expresión y la atmósfera de sus espacios están marcadas por un cuidadoso trabajo de detalle y de materialidad. En el marco de una rehabilitación integral se pretende agrupar los departamentos administrativos y optimizar las superficies útiles, junto con una modernización de la envolvente del edificio y de las instalaciones. Una exigencia fundamental del concepto de rehabilitación es responder en gran medida a los aspectos arquitectónicos y patrimoniales del encargo, siguiendo el principio «tanto como sea necesario, tan poco como sea posible».
El jurado reconoce que el equipo de Moos Giuliani Herrmann Architekten ha planteado la postura más convincente ante el encargo. «El proyecto impresiona por su trato respetuoso con la edificación existente […]. Demuestra el aprecio que sus autores sienten por la arquitectura de Willi Egli. De este modo, conservan y refuerzan las cualidades del Stadthaus y lo adaptan con esmero a las necesidades de uso actuales desde una actitud de continuidad constructiva».
Una nueva escalera de evacuación permite conservar íntegramente todos los elementos interiores. La necesidad de un nuevo mostrador de atención central se aprovecha para crear un nuevo vestíbulo municipal. Al conectar el vestíbulo de escaleras existente con el acceso a la sala, se consigue «una nueva amplitud y una mayor cohesión entre todas las partes del edificio». Asimismo, el jurado valora la «agradable» contención arquitectónica de las intervenciones, que considera ventajosa desde el punto de vista patrimonial y económico.
En consonancia con el concepto global, la ingeniería estructural también tiene como objetivo conservar la estructura existente lo más fiel posible a su estado original. Además del proyecto de los nuevos elementos constructivos y del acompañamiento de las intervenciones en las instalaciones, una tarea central es, en particular, la comprobación detallada del comportamiento sísmico y frente al fuego de las estructuras portantes.
Felicitamos a todo el equipo por este éxito y esperamos con ilusión el inicio del proyecto el próximo año.