«Vo Lozärn gäge Wäggis zue»: esta canción popular de Johann Lüthy, conocida como «Rigilied», narra un viaje desde Lucerna hasta Rigi Kaltbad pasando por Weggis. Nos habría encantado elegirla como acompañamiento musical de nuestro proyecto para la renovación del teleférico Weggis-Rigi Kaltbad, pero en el concurso RIGI BAHNEN AG la propuesta «Brigitte» del equipo formado por Hosoya Schaefer Architects , Ghisleni Partner y LÜCHINGER MEYER PARTNER tuvo que conformarse con el 2.º puesto.
RIGI BAHNEN explota el teleférico actual desde 1968. Este da acceso al núcleo de Rigi-Kaltbad, perteneciente al municipio de Weggis y situado a 1453 metros sobre el nivel del mar. RB tiene previsto sustituir la instalación existente por una telecabina moderna de circulación continua. El concurso de proyectos convocado comprendía la obra nueva y la remodelación de las estaciones de valle y de montaña, la ampliación del aparcamiento y la optimización de los accesos.
Aunque no logramos el éxito, nos alegra la valoración global positiva del jurado, que reconoce el proyecto «Brigitte» como una aportación madura e interesante respecto al cometido planteado: «La propuesta está elaborada con gran esmero y de forma sostenible y muestra … una estructura y una construcción que funcionan bien».
Los edificios, de formas sencillas y cubiertas a dos aguas, se conciben como una evocación de la arquitectura rural. «La piel exterior de madera sin ventanas, que recuerda a un granero, combinada con la estructura vista de perfiles cajón mixtos de acero y madera, está justificada por el contexto y resulta sorprendente. Se valora positivamente este sencillo principio constructivo».
El diseño estructural de la estación de valle se caracteriza por cerchas de acero de hasta 8 m de canto formadas por perfiles cajón, que salvan el aparcamiento situado debajo con luces de hasta 42 m. Las tres cerchas soportan la estructura de cubierta y los forjados mixtos de acero y hormigón de la nave de salida y de la nave de estacionamiento de las cabinas, respectivamente. También para el aparcamiento, integrado como volumen en la topografía existente, se propuso un sistema constructivo mixto.
Las fachadas de las estaciones de montaña y de valle sirven principalmente de protección frente a la intemperie y se han desarrollado como construcciones sin aislamiento. Se prevén robustos revestimientos de tablero de madera para las zonas opacas y vidrios laminados de seguridad de gran formato para las zonas transparentes de la fachada. En las zonas de fachada expuestas y no accesibles, el revestimiento de madera se fragmenta y se complementa con una piel textil como protección frente a la lluvia batiente.