En diciembre, a nuestro equipo le esperaba un broche especial para el programa interno de formación continua de este año. El 7.º coloquio del mediodía nos llevó a la Beatenplatz de Zúrich, donde, en el marco de un complejo proyecto de reforma, se está llevando a cabo el cambio de uso integral del histórico edificio comercial Du Pont para convertirlo en un moderno hotel urbano. El grafiti «You talkin’ to me» que quedó en el muro desnudo de la antigua sala de cine, una célebre cita de la película «Taxi Driver», aludía a la historia cinematográfica del edificio y servía, al mismo tiempo, de lema certero para esta impresionante visita de obra. El Du Pont se construyó entre 1912 y 1913 como uno de los primeros edificios de hormigón armado de Suiza, proyectado por el ingeniero zuriqués Morel, discípulo de Maillart. Así, sobre el terreno no solo nuestros dos ingenieros/as responsables compartieron con nosotros sus múltiples experiencias, estudios y propuestas de solución, sino que también las estructuras portantes, completamente al descubierto, tenían mucho que contar como elocuentes testimonios de un arte de la ingeniería de más de cien años de antigüedad. La audacia y la coherencia con las que sus constructores emplearon el nuevo material, desarrollando al mismo tiempo un sistema estructural sostenible y flexible que sigue justificando su uso continuado, nos inspiraron un profundo respeto.
Durante el recorrido también se pusieron de manifiesto las huellas de la larga historia del edificio, de sus sucesivos cambios de uso y de no pocas intervenciones desafortunadas, que hoy plantean al equipo de proyecto más de un reto adicional. Con mucho interés escuchamos cómo se abordó en el proyecto la estructura existente y cómo este logro pionero de la construcción en hormigón armado puede valorarse y conservarse desde la óptica de la protección del patrimonio y, al mismo tiempo, reforzarse para las próximas décadas de uso. La visita a las obras, que actualmente se extienden por las nueve plantas, puso de relieve la elevada exigencia técnica del proyecto e hizo latir con más fuerza nuestros corazones de ingenieros/as y delineantes.