Construir para el futuro

«No se puede ver el futuro, pero sí se pueden sentar las bases de algo futuro, porque el futuro se puede construir». Con esta cita de «El principito» de Saint-Exupéry, la presidenta de la comisión escolar, Corinne Hoss, agradeció el 13 de septiembre a todas las personas implicadas en el proyecto y la obra la puntual finalización de la estructura del complejo escolar Rüterwis. La fiesta de puesta de bandera en Zollikerberg dejó patente que aquí se construye para el futuro en un doble sentido, ya que, además de la generosa ampliación del complejo, se invierte al mismo tiempo en las próximas generaciones: a partir del verano de 2018, los niños y niñas de Zollikon ocuparán la nueva escuela, las escuelas infantiles y la escuela de música.

El proyecto conjunto de Gschwind Architekten y Lüchinger+Meyer permite ya hoy, en contra de lo que afirma la cita inicial, echar un vistazo anticipado al futuro, pues las llamativas superficies de hormigón visto de la estructura marcarán también la imagen de los edificios terminados. También las dimensiones del edificio de nueva planta, de casi 70 m de longitud, resultan ya evidentes, y con motivo de la fiesta de puesta de bandera pudieron recorrerse a lo largo de no pocos pasos.