… que poder refugiarse en el propio hogar y descansar allí, quizá sentarse en el propio jardín, donde el sol brilla más hermoso que en ningún otro lugar del mundo, donde el aire fortalece de forma tan maravillosa y hasta la sombra refresca tan agradablemente como un baño tibio?», afirmaba Tomáš Baťa, cofundador de la empresa checa de calzado Bata, a propósito de la vivienda. Ese mismo espíritu debía impregnar también el Bata-Park de la localidad suiza de Möhlin, donde la empresa fabricó calzado entre 1932 y 1990. La colonia, declarada patrimonio protegido, con sus fábricas, su barrio obrero, su casa de comidas y su parque, está considerada hoy un testimonio de gran relevancia histórica de la arquitectura industrial y residencial de los inicios de la modernidad suiza.
Un concurso abordaba ahora la edificación de la zona este del parque, hasta ahora sin uso, con viviendas de alquiler que debían inspirarse en el carácter de lo existente. La propuesta de Masswerk Architekten, Lüchinger+Meyer (estructura y fachada) y Raymond Vogel Landschaften lo logró, a todas luces, con gran acierto. «Taba» obtuvo uno de los tres primeros puestos concedidos. «El proyecto se basa en un convincente concepto urbanístico que continúa construyendo en el espíritu del conjunto existente, y está desarrollado en profundidad y con coherencia en todos sus aspectos.»
La propuesta prevé 168 viviendas, distribuidas principalmente en viviendas adosadas de dos a tres plantas. La vinculación con lo existente se refleja también en la materialidad de las obras nuevas. En particular, el ladrillo rojo cara vista de las fachadas, elemento dominante, adquiere el protagonismo que le corresponde. «El sistema constructivo propuesto, con materiales robustos, apuesta claramente por una construcción económica y duradera: zócalo de hormigón, muros de ladrillo clínker y fábrica de una hoja revocada», destaca el jurado sobre el concepto constructivo.
Una fachada de doble hoja garantiza la durabilidad en las zonas especialmente expuestas. En las plantas superiores y en los testeros de las viviendas adosadas, la composición de la fachada pasa a una variante especial de fábrica de una hoja, el sistema KISmur, revestido con un revoco de cal enriquecido con polvo de ladrillo y de un tono próximo al del ladrillo. Gracias a su enfoque low-tech, este sistema ofrece una combinación especialmente equilibrada de sostenibilidad y economía, junto con una gran durabilidad y una reciclabilidad del 100%.
Visualizaciones: Stefano Zeni