Un regalo prenavideño nada deseado sorprendió a los habitantes del municipio valdense de Bussy-sur-Moudon a mediados de diciembre de 2019. La gran sala de la localidad quedó destruida por un incendio y la comunidad del pueblo se vio de repente privada de su lugar de reunión y de celebración de actos. En consecuencia, la administración puso en marcha con rapidez el proyecto y la construcción de un nuevo edificio para volver a «dar espacio» a la vida municipal. emixi architectes y Lüchinger+Meyer apoyan con gusto esta urgente iniciativa como responsables del proyecto. Su nueva sala municipal se basa en la planta del antiguo edificio. Sin embargo, mientras que este se elevaba en altura, los responsables optaron por una ejecución alargada y parcialmente enterrada del edificio de sustitución.
El amplio sótano, ejecutado con estructura de hormigón y fábrica, alberga la administración municipal, un garaje y locales técnicos. La nueva sala, con su techo de forma escultórica, ofrece con unas 200 plazas sentadas un generoso espacio para los 237 habitantes que tiene actualmente el municipio.
Una isla central con aseos y cocina separa el vestíbulo de entrada del volumen principal. La sala, de una sola planta, se ha construido con una estructura de entramado de madera, cuyas fachadas transparentes permiten conexiones visuales entre el centro del pueblo y el paisaje. Las vigas de madera laminada encolada, con luces de 11 m, constituyen los elementos principales de la estructura de la cubierta. Apoyan a ambos lados, en el plano de fachada, sobre montantes dobles de madera maciza. El arriostramiento de la estructura de madera se realiza mediante diagonales en el plano de la cubierta y (de forma visible) en los planos de fachada.
¡Deseamos a los habitantes de Bussy-sur-Moudon muchas fiestas despreocupadas y debates constructivos en esta estructura ligera con vistas privilegiadas!
Fotografías: Karina Castro Studio (final), emixi architectes (ejecución de la obra)