«La propuesta “Wabi-cha”, premiada, convenció al jurado por su estructura clara con .. una organización interior en planta muy flexible… Con su expresión de “cabaña vertical en el parque”… la propuesta media de forma muy acertada entre el nuevo uso comercial y los edificios residenciales existentes, y aporta a la ciudad de Schlieren, en este emplazamiento destacado, la señal positiva que se esperaba.» El equipo de WALDRAP, con el apoyo de los ingenieros e ingenieras de estructuras de Lüchinger+Meyer, gana el concurso para el VerticalLab amRietpark. El nuevo edificio de oficinas y laboratorios, de 45 m de altura, constituye la última pieza de la transformación del recinto Geistlich en Schlieren. Situado en pleno parque, está llamado a ofrecer, como «símbolo de progreso e innovación», espacio a startups y a empresas consolidadas del sector healthtech.
Wabi-cha designa un estilo de la ceremonia japonesa del té que pone el acento en la sencillez. Ambos aspectos se reflejan en la forma y la estructura del edificio de gran altura. «En conjunto, el proyecto convence por su relación con el parque, su expresión arquitectónica carismática, casi poética, y su estructura sencilla y flexible», valora el jurado. Para evitar que quienes utilicen el edificio queden aislados de sus vecinos y de su entorno, las distintas partes del edificio se diseñan de modo que ofrezcan mucho espacio para lo público. El edificio en su conjunto pretende invitar al intercambio y a la comunicación con su entorno. Así, el vestíbulo de entrada de doble altura se concibe como una gran cubierta con un remate a modo de pabellón que evoca las casas de té. Los balcones transitables de la parte central del edificio fomentan la comunicación entre quienes trabajan en las oficinas y los laboratorios.
El diseño estructural perseguía el objetivo de permitir de forma sencilla una gran variedad de usos y combinaciones de usos. Se basa en una estructura porticada de hormigón armado. Los paños de forjado se descomponen en vigas individuales que, en conjunto, forman un emparrillado rígido apoyado sobre los muros del núcleo central y sobre pilares prefabricados. Los rellenos entre las vigas, que pueden ejecutarse como elementos de madera o de hormigón, completan el sistema de forjado. Pueden colocarse u omitirse en función del uso —también a posteriori— y garantizan una flexibilidad óptima. El sistema de forjado reduce el consumo de material al mínimo sin necesidad de renunciar a las luces requeridas. «La construcción, que ahorra material, repercute también en la rentabilidad: en cuanto a costes, la propuesta destaca positivamente», dictaminó el jurado. Al mismo tiempo, es posible responder de forma específica a requisitos especiales, como por ejemplo las exigencias en materia de vibraciones. Los pilares de hormigón de la planta baja tienen continuidad vertical a lo largo de las dos plantas; el forjado intermedio se inserta como forjado de madera unidireccional. El brise-soleil transitable está formado por una estructura de acero.
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