Retrospectiva 2021.3: En la nave 181 (nave Max) del antiguo recinto Sulzer de Winterthur nos enfrentamos a un encargo nada habitual. En colaboración con Oberli Ingenieurbüro, el equipo de ingeniería civil de Lüchinger+Meyer proyectó la construcción de una nueva losa de reacción para ensayos de elementos constructivos en la ZHAW. En toda Suiza existen muy pocas instalaciones de este tipo para investigación experimental.
56 puntos de anclaje de acero, dispuestos en una retícula cuadrada de 1,50 m, ofrecen una capacidad máxima a tracción de 500 kN y pueden absorber esfuerzos horizontales de hasta 200 kN. Una losa de hormigón armado de 1,0 m de espesor y fuertemente armada aloja los elementos de acero embebidos.
Las exigencias extraordinariamente elevadas de precisión en la posición de los puntos de anclaje, derivadas del uso previsto, constituyeron el principal reto en la ejecución de la estructura. Por ejemplo, para la distancia entre ejes de los puntos de anclaje solo se admitían tolerancias de 1 mm en 1,5 m. El proyecto tuvo en cuenta este requisito excepcional, entre otras cosas mediante la ejecución en dos piezas de los elementos de acero embebidos, el hormigonado por fases del cuerpo de hormigón armado y la definición precisa de las secuencias de montaje. Cabe destacar en este contexto a las empresas constructoras SENN AG (construcción en acero) y Weilenmann AG (construcción en hormigón), que, bajo la coordinación general de ROBAUEN, llevaron a cabo los trabajos con gran esmero y competencia. La secuencia de fotografías ilustra los numerosos pasos necesarios para fabricar este elemento de alta precisión.
(Fotografías: ROBAUEN AG)