El crecimiento continuo del municipio de Wallisellen en las últimas décadas ha provocado un notable aumento de la carga administrativa. Para dar respuesta a las necesidades de espacio de las autoridades municipales, que han crecido en la misma medida, se está llevando a cabo un ambicioso proyecto de construcción con el que la administración de Wallisellen se prepara, además, para las próximas décadas. La casa consistorial, catalogada como patrimonio protegido, se completa con un generoso edificio de ampliación de siete plantas que permitirá reunir de nuevo todos los departamentos de la administración municipal en un único lugar. La unión constructiva de lo antiguo con lo nuevo simboliza, asimismo, la evolución del municipio en los años pasados y venideros. Gracias a la orientación vertical del edificio de nueva planta, la superficie adicional necesaria puede obtenerse sin ocupar apenas más suelo.
Desde el éxito conjunto en el concurso con jessenvollenweider architektur en 2017, Lüchinger+Meyer participa en la ejecución del proyecto de ampliación y rehabilitación en los ámbitos de la ingeniería estructural y la ingeniería de fachadas.
La fiesta de puesta de bandera, celebrada el 22 de junio, marcó la finalización de la estructura. Jürg Niederhauser, presidente de la comisión de obras, agradeció a los equipos de proyecto y de obra los avances logrados. A continuación tomó la palabra Ingemar Vollenweider, que presentó el proyecto desde la perspectiva del arquitecto autor del diseño. Como manda la tradición, el acto concluyó en un ambiente distendido con la contundente gastronomía propia de estas celebraciones.
(Fotografías: Lüchinger+Meyer)