No es de extrañar que un complejo residencial situado en el «Brüderhofweg» se haya comprometido con el ideal cooperativo. Con la conclusión de la segunda fase de obras el año pasado, se pudo finalizar el conjunto residencial de Zúrich-Unterstrass y revitalizar el espíritu comunitario. De ello se encargan un restaurante de barrio, una sala polivalente, espacios comunitarios, talleres y una guardería, que forman parte del conjunto, colindante con el campo de juego del FC Unterstrass. Al mismo tiempo, la Baugenossenschaft Frohheim culminó así un «proyecto colosal», ya que los edificios de sustitución del Brüderhofweg, con sus 288 viviendas, representan nada menos que más de una cuarta parte de su parque total de viviendas.
En el proceso de proyecto y ejecución de nueve años que siguió a la victoria en el concurso «Frühlingserwachen» de 2011, Lüchinger+Meyer colaboró junto a Steib Gmür Geschwentner Kyburz Architekten en el área de ingeniería estructural. Los edificios de cuatro a cinco plantas, construidos como estructuras de hormigón y fábrica, se distribuyen en cuatro sectores que se ejecutaron en dos subfases.
(Fotografías: Saskja Rosset)