La finalización de la extravagante fachada abovedada de vidrio de la Gleisarena en la estación central de Zúrich fue uno de los momentos destacados del pasado año para nuestros especialistas en fachadas. En un maratón de desarrollo de seis años, la ambición planteada por Made In Sàrl, Architecture en su propuesta de concurso pudo concretarse hasta alcanzar la madurez necesaria para su ejecución. La fachada de bloques de vidrio de doble curvatura se presenta hoy como el «rostro del espacio ferroviario» y como un «telón de fondo vivo, de día y de noche, en el lugar de llegada a Zúrich».
Los más de 8.000 bloques de vidrio de la fachada están configurados como elementos híbridos, compuestos por semicarcasas de vidrio colado y un vidrio aislante convencional en el núcleo. Una retícula de chapa de acero inoxidable integrada en las juntas constituye la estructura de la fachada. Los especialistas en fachadas de Lüchinger + Meyer desarrollaron y proyectaron la fachada de bloques de vidrio en estrecha colaboración con el equipo de arquitectura y la contratista integral PORR Suisse.
Al mismo tiempo, el proyecto establece un pequeño y simpático vínculo con la historia de nuestra oficina. Para que la Gleisarena se convierta en el remate construido de la estación, el muro de vidrio adopta, en el lado de la estación, el ángulo de inclinación de los pilares de la marquesina existente de los andenes, probablemente el proyecto más importante de los inicios de Lüchinger+Meyer.
(Fotografías: Anna-Lena Walther, Walter Mair)