Cerveza, vino y datos

A veces, trabajar con edificios existentes se parece a la apasionante lectura de un libro de historia…
Acaban de comenzar las obras de un nuevo centro de datos de la Universidad de Zúrich en el edificio Schönberggasse 1 «Zum Schanzenberg». El equipo de ingeniería estructural de Lüchinger+Meyer acompaña el proyecto de reforma junto a GFA Gruppe für Architektur y BGS & Partner Architekten y, en este contexto, descubrió la azarosa historia del edificio.
El edificio, patrimonio protegido, fue construido en 1843 por Wilhelm Waser. Como uno de los primeros edificios levantados tras el derribo de los baluartes barrocos, forma parte de un anillo edificado que recuerda a la Ringstrasse de Viena, surgida algo más tarde. Originalmente, además de algunas viviendas, el edificio albergaba la «Brauerei Schanzenberg», con secadero de malta, sala de cocción, eras de malteado y bodegas de fermentación y almacenamiento. Sin embargo, la empresa no nació con buena estrella. En 1851 se incendió el ala oeste del edificio y, al año siguiente —tras solo ocho años de actividad—, la fábrica de cerveza cerró.

Posteriormente, el inmueble se transformó en edificio de viviendas; más tarde se utilizó como instituto cantonal (Literaturgymnasium) y como parte de la Escuela Universitaria de Pedagogía y, finalmente, se adscribió al Instituto de Economía de la Universidad de Zúrich. En las antiguas bodegas de fermentación se almacenó vino durante un tiempo. Ahora está previsto almacenar aquí datos. La nueva sala de servidores se construirá en los sótanos, levantados como bodegas abovedadas. Las bóvedas de mampostería de arenisca, con espesores de piedra de aprox. 50 cm y luces de aprox. 6 m, quedan completamente empotradas en el terreno. Mediante cálculos comparativos se pudo demostrar la capacidad portante de las macizas bóvedas frente a las mayores cargas superficiales.
Para disponer un suelo técnico es necesario rebajar 50 cm los suelos existentes. Para garantizar la transmisión de cargas entre los muros exteriores (acodalamiento de los empujes del terreno) se ejecutará un vaso de hormigón rígido. Para evitar sobresolicitaciones de la estructura existente durante la fase de obra, el rebaje de las losas de cimentación se realiza por fases.