En el coche de San Fernando 2.0

«Una mañana de verano, toma el bastón de caminante. Tus preocupaciones se disipan como la niebla…». Dicho y hecho: el equipo de Lüchinger+Meyer se cargó las mochilas a la espalda, se ató las botas de montaña, apagó los móviles y se echó al camino. La segunda jornada de senderismo de la oficina nos llevó el 23 de junio al Obertoggenburg. Desde Unterwasser, pasando por el Chämmerlitobel, llegamos primero a pie hasta el espectacular paraje natural de las cascadas del Thur. Aquí el Säntisthur, uno de los ríos que dan origen al Thur, se precipita 23 m valle abajo en una cascada de dos saltos.
A través de bosques umbríos y prados de un verde intenso, con el Säntis siempre a la vista, la ruta ascendía sin tregua por el Älpli hasta el Bergrestaurant Gamplüt, a 1354 m sobre el nivel del mar. Allí, además del menú del mediodía, pudimos disfrutar sobre todo de las imponentes vistas de los Churfirsten.

La tarde comenzó con un trepidante descenso en patinete que nos llevó hasta la estación inferior del teleférico de Wildhaus. La cercana zona de baño del Schönenbodensee, un lago que hace honor a su nombre, ofreció el contrapunto refrescante a la calurosa subida de la mañana y despertó sensaciones de vacaciones. Finalmente, ya para la cena, encontramos bajo el techo del Rössli Mogelsberg una hospitalidad y un servicio impecables, que pusieron el broche de oro a una excursión muy lograda.