Por montes, peñas y pasarelas

La semana pasada cerramos las puertas de la oficina ya el jueves por la tarde y el viernes, en lugar del trabajo cotidiano, nos esperaban los impresionantes paisajes naturales del Parque Natural de Gantrisch: era el día de excursión de Lüchinger+Meyer. «Este paisaje virgen es ideal para desconectar y bajar el ritmo». Echando la vista atrás, no podemos sino suscribir sin reservas lo que anuncia la Red de Parques Suizos. Este año nos pudo la ambición: el programa incluía 15 kilómetros de marcha con varios cientos de metros de subidas y bajadas. La primera etapa nos llevó en un amplio recorrido circular desde el aparcamiento de Wasserscheide hasta el pie del Haber, la Nünenefluh y el Gantrisch. Allí, en el alpe Obernünenen, disfrutamos de una comida al aire libre con mucho encanto, en la que el hospitalario personal del alpe nos sirvió deliciosos rösti a discreción.
Con fuerzas renovadas, emprendimos la subida al Panoramaweg Gantrisch. Este clásico del senderismo es uno de los caminos con mejores vistas de los Prealpes berneses, algo que pudimos comprobar sobradamente gracias a una visibilidad perfecta sobre la cadena del Stockhorn, el Schwarzenburgerland y los Alpes de Friburgo.

Al final de la excursión, a nuestro equipo le esperaba todavía un auténtico hito de la construcción en madera: la visita (y el recorrido) del Gäggersteig. Michael Wehrli, jefe de proyecto del estudio de arquitectura Patrick Thurston, responsable de la obra, nos ofreció de primera mano información detallada sobre el diseño y la construcción de esta pasarela elevada de madera, galardonada con el Atuprix 2021. La pasarela discurre a una altura de hasta 8 metros sobre los árboles derribados por las tormentas en la reserva forestal y permite observar una naturaleza que se regenera por sí misma. Además de su refinamiento formal y constructivo, nos impresionaron sobre todo el fomento de las nuevas generaciones y el aprovechamiento de recursos locales: los trabajos de carpintería los realizaron los aprendices de las cinco empresas participantes, y la madera de la pasarela procede exclusivamente de los bosques circundantes y se taló de acuerdo con las cooperativas forestales.
Tras unos pocos pasos valle abajo, llegamos finalmente al refugio de montaña Selital, donde esta exitosa jornada de excursión tuvo el broche final que merecía.