Desde hace ya dos meses, la vida escolar gira en torno al Kaleidoskop, el nuevo complejo escolar Stalden de Konolfingen. El nombre de este edificio en forma de anillo se eligió a partir de propuestas del público y, como acertada metáfora, transmite el carácter del nuevo edificio escolar: la diversidad y el cambio de perspectiva, el dinamismo y la creatividad, la apertura y la transparencia y, no menos importante, la forma redonda definen la configuración y el concepto del complejo escolar.
El anillo se divide en cuatro segmentos. En cada uno, dos grupos de ciclo inicial, una clase de 3.º/4.º y otra de 5.º/6.º comparten un «mundo de aprendizaje individual», que dispone de entrada propia, un porche cubierto para el recreo y accesos a la azotea y al espacio exterior. Las galerías perimetrales permiten la interacción entre las distintas unidades. El servicio de atención extraescolar y el salón de actos con su vestíbulo ocupan un clúster propio.
Desde el éxito en el concurso, el equipo de ingeniería estructural y de fachadas de LÜCHINGER MEYER PARTNER ha trabajado junto a Ernst Niklaus Fausch Partner en la ejecución del edificio escolar. La estructura portante del edificio se ha resuelto como estructura de hormigón y fábrica de planta circular. La transmisión de cargas se realiza mediante vigas descolgadas prefabricadas dispuestas en anillo, sobre las que se sitúan forjados de hormigón in situ. Las galerías exteriores que rodean el edificio tanto por el interior como por el exterior se construyeron en acero. La elevada proporción de vidrio en las fachadas aporta una gran transparencia y da lugar a espacios inundados de luz. Desde el punto de vista constructivo, se emplearon fachadas de montantes y travesaños de aluminio de suelo a techo, con rotura de puente térmico y hojas practicables en algunos puntos. Los toldos textiles, dispuestos delante de las logias en la retícula de pilares exterior, crean una atmósfera lumínica suave incluso con radiación solar directa.
Fotografías: Johannes Marburg