Precisamente en las estructuras de grandes luces, las dimensiones reales de lo construido suelen sorprendernos a quienes proyectamos, aunque estemos acostumbrados a trabajar con planos a escala. Así ocurrió ayer en Egnach-Neukirch durante el montaje de las imponentes vigas de cubierta de madera laminada encolada del nuevo pabellón deportivo triple, cuyas dimensiones atléticas anuncian de forma casi simbólica el futuro uso del edificio. Las diez jácenas, ejecutadas como vigas dobles, tienen un canto de aprox. 2,4 m y un peso total de 17 t cada una. Dispuestas con una separación de 4,8–5,5 m, salvan sin pilares intermedios los 32 m de anchura del espacio interior del pabellón y se apoyan en los muros exteriores o en una viga de hormigón pretensado con una notable luz de 50 m.
En el dimensionado de las vigas hubo que tener en cuenta un paquete de cubierta pesado con cubierta vegetal, instalación fotovoltaica y rebajes para los lucernarios.
Con la construcción del pabellón deportivo triple concluye el proyecto global de planificación de espacios escolares y deportivos de Egnach-Neukirch, que Lüchinger+Meyer ejecuta junto con Waeber / Dickenmann / Partner Architekten por encargo del municipio de Egnach tras ganar el concurso. Ya en 2016 entró en servicio la nueva escuela secundaria contigua.