Vision Bösch

Si se cumplen las previsiones de la asociación Verein Zukunft Bösch, el municipio de Hünenberg, en el cantón de Zug, se convertirá en breve en un destacado polo de servicios, comercio e industria con cualidades excepcionales. La zona de actividad de Bösch alberga ya hoy unas 600 empresas con 3000 puestos de trabajo, y para el futuro se prevé un crecimiento considerable. Se aprecia un gran potencial de desarrollo, especialmente en los sectores del comercio, los servicios y la informática, no en último lugar gracias a una posible colaboración con el vecino Campus Informatik Zug-Rotkreuz. La asociación, fundada en marzo de 2019 con el apoyo del municipio, tiene como objetivo participar en la configuración del desarrollo del enclave Bösch-Rothus. El ritmo con el que sus integrantes han abordado esta tarea es impresionante. Tras una pausa forzosa por el coronavirus, el 29 de junio la asociación presentó por primera vez los elementos de su «Gesamtvision Bösch» [Visión global de Bösch] ante un amplio público formado por empresarios, representantes del Gobierno y del municipio y otras personas interesadas. La acogida fue enorme.
Bajo el título «Es ist was im Busch – im Bösch» se presentaron y debatieron visualizaciones en 3D de las ideas centrales. Tres edificios de gran altura de uso comercial y residencial, de aspecto futurista, concebidos como cajas apiladas energéticamente autosuficientes que cuelgan de grandes instalaciones de ascensores y están dotadas de toboganes, constituirán los centros de la zona como refugio para pymes innovadoras.

Está previsto un nuevo Campus Bösch en el recinto de propiedad municipal como establecimiento de referencia. En materia de generación de energía y movilidad se apuesta por conceptos integrales y sostenibles; además, se prevé una integración continua con un entorno revalorizado.
No se sabe aún cuáles de estas ambiciosas visiones y de los detalles que hoy quizá parezcan utópicos lograrán dar el salto a la realidad concreta de un futuro construido. Pero a los integrantes de la asociación les une la seriedad de su propósito. Ya en la elaboración de la visión se integró un equipo de proyecto que aporta a la riqueza de ideas el necesario anclaje técnico. Nos complace formar parte del «club de los visionarios» como ingenieros civiles y poder seguir acompañando el proyecto con plena responsabilidad.

(Imágenes: Mario Santin – MAS Stadtraum Architekten)