Balance 2020.3: Comprometidos con el deporte de élite

Como es sabido, a nuestro equipo no solo le entusiasman los retos de ingeniería, sino también los deportivos. Cada año demostramos nuestro especial espíritu deportivo en las jornadas de esquí y senderismo y en diversas competiciones en los circuitos de carrera y en los campos de fútbol y de floorball de la ciudad y sus alrededores. Por eso, los proyectos del ámbito deportivo nos tocan especialmente de cerca; además, con sus luces generalmente grandes, plantean retos exigentes para la ingeniería estructural.
Con la puesta en servicio del nuevo edificio OYM en el norte de Cham, en 2020 culminó un proyecto especialmente ambicioso. El nuevo centro de competencia para el atletismo de élite y la investigación ofrece a las y los deportistas de élite suizos unas condiciones de entrenamiento ideales con acompañamiento científico-deportivo. Así, bajo el techo del OYM se reúnen infraestructuras altamente especializadas para el entrenamiento atlético y la rehabilitación, modernísimos espacios de rendimiento deportivo e investigación interdisciplinar.
Lüchinger+Meyer participó en este proyecto excepcional junto a Lüscher Architekten y Axess Architekten, aunando la fuerza de sus oficinas de Zúrich y Lucerna y de sus dos disciplinas: la ingeniería estructural y la ingeniería de fachadas.

Con una combinación de distintos sistemas estructurales, el equipo de proyecto respondió al reto de reunir una amplia mezcla de usos en un volumen compacto. Para las estructuras de gran luz de la pista de hielo, la sala de atletismo y el pabellón deportivo triple, «apilados» unos sobre otros, se emplearon pórticos de acero con forjados mixtos. El cuerpo de cabecera, en cambio, se caracteriza por una estructura porticada con prelosas, vigas mixtas y pilares de hormigón, mientras que el aparcamiento subterráneo, los núcleos de arriostramiento y la escalera principal se ejecutaron en hormigón armado.
Una fachada ventilada de chapa de acero galvanizada en caliente conforma la superficie exterior en bruto. La pátina iridiscente de las placas galvanizadas contrarresta las superficies de vidrio reflectantes y crea una superficie viva, con reflejos de luz y matices de color. Las pilastras, elementos verticales de marco, dividen y aportan ritmo a las grandes superficies.
Gracias a las magníficas fotografías de Regine Giesecke, quienes practicamos deporte como aficionados/as no solo podemos contemplar el edificio desde fuera, sino también asomarnos a los interiores ya terminados de nuestro proyecto.

(Fotografías: Regine Giesecke)