Ya sean fabulosos paisajes invernales o el verde exuberante de las estaciones más cálidas, los residentes de los dos nuevos edificios plurifamiliares de la Südstrasse de Zúrich pueden experimentar una conexión inmediata y directa con la naturaleza, algo poco habitual en la vivienda urbana actual. Las ventanas corridas perimetrales de todas las viviendas abren cada una de ellas en todas direcciones hacia el amplio jardín que rodea los edificios. Son el elemento clave del diseño que definió el proyecto de Esch Sintzel Architekten, desde su concepción en el concurso ganado hasta su cuidadosa materialización durante la ejecución. Consideramos que el resultado es todo un acierto.
Los dos edificios residenciales, a modo de pabellones y con sus llamativas plantas romboidales, albergan un total de 14 viviendas y, en contra de la tendencia constructiva habitual, se orientan transversalmente a la pendiente: también en este caso, la atención al entorno verde marcó el diseño. Esta premisa guio asimismo la ingeniería estructural de Lüchinger+Meyer, cuyo objetivo principal era liberar las fachadas de elementos portantes y lograr la máxima apertura posible en el interior de los edificios, permitiendo amplias visuales. Un cortometraje en la página del proyecto de los arquitectos permite apreciar la especial calidad espacial de las viviendas.
(Fotografías: Georg Aerni)